martes, 21 de febrero de 2017

El buen uso del Internet

CONSEJOS PARA EL BUEN USO DEL INTERNET

Piensa antes de publicar. Todo lo que escribas en la red puede permanecer al alcance de otros, aún cuando lo borres: datos, información, ideas, fotografías. Mantén secreta tu contraseña. No se la digas a nadie. Inventa una que sea difícil de adivinar, pero fácil de recordar. No utilices tu nombre ni tu fecha de nacimiento. Cuida tu imagen y la de los demás. No subas fotos tuyas o de otros de las que después te puedas arrepentir. Una vez en Internet su difusión es incontrolable. Su publicación puede dañar a alguien. Verifica qué saben de ti. Busca tu nombre en Internet y verifica qué información aparece de ti. Cierra tu sesión. Si te conectas en una computadora que no es la tuya, siempre cierra tu cuenta para que otros no tengan acceso a tu información o se hagan pasar por ti. Respeta a los demás. Tú eres responsable de lo que publicas. Cuida las palabras que pones en los foros y redes sociales. No hagas lo que no quieras que te hagan. Usa un apodo o alias. Así te proteges y sólo tus amigos y familiares sabrán que eres tú. No digas todo de ti. Da la mínima información posible. No te expongas ni expongas a los tuyos. Asegura y cuida tus cuentas. Decide qué información es conveniente publicar y compartir en las redes sociales, así como quiénes pueden acceder a ellas. Crea varios e-mails. Puedes tener uno para los amigos, otro para juegos y redes sociales, etc. 


Internet ofrece beneficios indiscutibles
pero también riesgos e inconvenientes, sobre todo cuando se trata de proteger los derechos e intereses de la infancia, salvaguardando su intimidad, integridad y desarrollo, y que son precisamente los menores los más expuestos a toda clase de abusos, que pueden tener consecuencias irreversibles.

Los transgresores de la ley actúan también en el mundo virtual a través de la obtención de información para la comisión de delitos tan graves como el secuestro, trata de personas o explotación sexual. En el ciberespacio los menores están expuestos a los mismos peligros del mundo real.